¿En qué etapa está tu relación?

¿En qué etapa está tu relación?

Con el paso del tiempo es natural que las relaciones cambien o se desgasten. Esto puede ser algo que conlleve malestar o confusión.

Por ello, puede resultar beneficioso conocer qué etapas atraviesa una relación amorosa, ya que, identificar en qué fase está tu relación puede ayudarte a comprender el porqué del cambio en vuestra dinámica, y quizá sea únicamente cuestión de comprender que habéis pasado de fase y que llega el momento de vivir una relación de pareja más madura, con mayor compromiso. O quizá no, lo que requeriría de una mayor profundización en el estudio de vuestro caso particular.

A veces es sólo cuestión de conocer para saber situarte en un nuevo escenario, que no ha de ser peor que el anterior, sino únicamente diferente. Para ello, analiza de las siguientes fases en cuál identificas que se encuentra tu relación.

Siguiendo la teoría del psicólogo alemán George Levinger (1927-2017) las cinco etapas de una relación de pareja serían:

1. Familiarización:

Las relaciones de pareja comienzan necesariamente con la toma de contacto entre dos personas.

Según Levinger en esta etapa de familiarización surge una atracción entre ambas personas, que puede responder a una atracción física o a similitudes psicológicas.

En el desarrollo de esta primera fase intervienen diversos factores, entre los cuales los más relevantes son las experiencias anteriores en relaciones amorosas, la proximidad física y la conocida «primera impresión».

2. Desarrollo:

Esta fase de desarrollo de la relación de pareja se corresponde con el periodo durante el cual los miembros de la pareja adquieren una mayor confianza el uno en el otro de forma progresiva, se vuelven más interdependientes y adquieren una mayor intimidad.

Para pasar a esta fase, según Levinger, es importante compartir gustos, aficiones, valores personales y metas vitales con la pareja.

Es en esta etapa de desarrollo en la cual comienzan a aparecer pequeñas molestias o rencores mutuos, cuya relevancia depende de cada persona.

3. Continuación:

Esta etapa del modelo descrito por Levinger se caracteriza por el compromiso a largo plazo y por la unión de las vidas de los miembros de la pareja. Es en esta etapa en la cual la relación se intensifica, con lo cual es donde encajarían muchas relaciones estables.

Aunque durante esta fase la relación sigue desarrollándose, cambiando y creciendo, suele darse una periodo largo de estabilidad, lo cual puede indicar la consolidación de la pareja.

Es en esta etapa donde se puede producir el estancamiento de la relación.

Para George Levinger la confianza mutua es el factor fundamental de éxito para esta la etapa de continuación.

4. Deterioro:

A medida que transcurre el tiempo la relación se puede ir deteriorando, por lo que la satisfacción de los miembros de la pareja puede también disminuir.

Esto suele deberse a que se percibe un desequilibrio entre la recompensa o satisfacción que se recibe con la continuación de la relación, con respecto al coste o esfuerzo que conlleva seguir con la pareja. Lo cual, además, entra en conflicto con el hecho de plantearse romper con la relación, puesto que los miembros se sienten «atados» por compartir vivienda o tener hijos en común, por ejemplo.

Cabe señalar que no siempre se produce la fase de deterioro en las relaciones amorosas, existen parejas que siguen en la fase de continuación hasta el final de sus vidas. Sin embargo, es de esperar que, incluso en las parejas exitosas, existan momentos de insatisfacción o de aburrimiento, aunque su intensidad sea baja.

5. Finalización:

La última fase que menciona Levinger en su teoria de las relaciones amorosas es la de finalización. Esta etapa no se ha de producir necesariamente por una ruptura, sino que puede deberse al fallecimiento de una de las personas integrantes de la relación.

También puede deberse a que la intimidad o amor que han sostenido la relación amorosa acaban desapareciendo, sin que sea necesario que aparezcan eventos negativos que acaben con esa conexión que existía, hecho por el cual la relación pueda romperse.

Hay a personas que les cuesta asumir las etapas que se producen en la relación amorosa, y muchas de estas personas se llegan a plantear si realmente siguen enamoradas o simplemente les une a su pareja la comodidad o confort y el miedo a enfrentarse a algo desconocido.

Bibliografía:

Levinger, G. (1983). Development and change. En H.H. Kelley et al. (Eds.), Close relationships (315–359). New York: W. H. Freeman and Company.

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